01 Ago

05 – Canciones para todos

Programa radiofónico  nº 5 de “Sonido y Oído”, realizado por Fernando Palacios para Radio Clásica de RNE en el año 1991/92.

PODCAST disponible AQUÍ

Nos entretenemos en repasar seis canciones de muy distintos estilos: una antigua, una caribeña, un ‘lied’, un tango, un madrigal y una canción de humor. Cada canción tiene su tratamiento.

♫ Algunos cuando nos levantamos de la cama aprovechamos para cantar canciones de ducha, canciones para peinarnos, canciones de desayuno ♫. Hay quien se ayuda de la resonante acústica de los túneles subterráneos para convertir el viaje en canciones silbadas ♫. O quien se acompaña del ritmo de la máquina para cantar canciones de trabajo o de deporte ♫. Tenemos también los que ponen la radio y se las cantan todas, buenas o malas, originales o vulgares, igual les da ♫. O los que buscan constantemente aquello que más les gusta, cuando lo encuentran, eso sí, que no dejan de cantarlo ♫.

Pero, ¡ay tristeza!, hay algo que viene demostrándose los últimos años, cada vez cantamos todos menos, al menos por aquí por los países occidentales. El caso es que cada vez hay más emisoras de radio, más programas con música en televisión, más casetes, más producción discográfica y sin embargo cada vez cantamos menos. A lo peor es por eso precisamente, como nos lo dan todo hecho, ya no tenemos necesidad de cantar como antaño; nos da vergüenza porque no lo hacemos nunca, y así nos va, estamos mudos de canciones.

En este espacio vamos a tener hoy algunas canciones para cantar, tararear o silbar. Canciones para todos. Así que vamos poniéndonos en disposición de cantar y a ver qué es lo que ocurre ♫.

♫ La primera es una canción popular muy antigua, triste y sencilla, es monótona y con ritmo de campanada, silenciosa y nocturna, una maravillosa canción para uno solo, para que cada uno la cante a sí mismo, bueno, mejor si la cantan entre varios, si la cantamos entre todos. Se puede hacer con ella de todo, cánones que pueden entrar por cualquier sitio, armonías diferentes y siempre queda bien; es casi una canción mágica ♫ Eso es todo, no tiene más ni menos. Su letra viene a decir “qué tristeza, qué fastidio, contar toda la noche las horas”. Es una canción que yo personalmente quiero muchísimo, porque la he cantado con casi todos mis amigos y a todos nos gusta, porque se puede hacer o muy corta o muy larga, como se quiera. Admite todo tipo de transformaciones. Esta curiosa versión que oímos se debe a un grupo de los años 60, se acompañan con guitarras acústicas y se llaman Crosby, Stills & Nash. Primero cantan solos, a capella, como se dice, después entran acompañando las guitarras y al final improvisan un poco hasta que todo se deshace ♫.

Nuestra segunda canción nos llega desde Cuba ♫. Este señor que toca tan bien el piano y que canta con esa vocecita tan graciosa es un negrito gordinflón que murió ya hace 20 años: Bolita de Nieve ♫. La canción se llama, ya lo habéis oído, “Babalú”, es de Margarita Lecuona, pero nadie la ha cantado como Bolita de Nieve ♫. Esta canción tiene un poco de brujería porque acaba de morir Babalú, empieza el velorio, le ponen 17 velas y aprovecha todo el mundo para pedir tabaco, aguardiente, dinero, que les de la suerte ♫. Después le pide a Babalú, que se ha ido al otro barrio, distintos deseos: que le quiera su negra, que tenga dinero, que no se muera y así acaba. Es una canción también muy sencilla con dos partes. La primera tiene además una introducción, cuando dice aquello de “Babalú, Babalú ah yeh” !Tiene después un canto casi hablado de corrido: “ya está empezando los velorios, que “hasemo” a Babalú” y sobre todo cuando dice: “dame un poco de tabaco mayente y un poquito de aguardiente”. Y después todo eso se vuelve a repetir. Llegamos a la segunda parte, que es mucho más melódica porque le pide aquello de la negra: “yo quiero pedir que mi negra me quiera”. Y acaba en un tumbao, o sea, se repite una fórmula hasta el infinito, que aquí Bolita lo hace muy cortito: “mi Babalú ah yeh, Babalú ah yeh!” Sería el momento propicio para las improvisaciones. Bueno, “Babalú”, con Bolita de Nieve, canción que vamos a cantar todos juntos ♫.

Y aquí llega la tercer canción, se titula “Caminar” y es un lied, es decir, una canción alemana del siglo pasado, de estilo íntimo, compuesta con ambición artística donde la poesía y la música se funden totalmente ♫. Esta es la primera de las cinco estrofas que tiene la canción con la misma música y con distinta letra. A eso se le llama canción estrófica, cuando se repite la misma música cambiando el texto y es una forma de canción muy popular, como los romances ♫. Si os fijáis, cada estrofa tiene tres partes. La primera es esa que hace (…) se repite dos veces; la segunda es una melodía y su progresión, es cuando hace aquello de (…) y contesta (…); y la tercera la conclusión (…) que también se repite ♫. La canción trata de la delicia que es caminar para el molinero, que es el protagonista. Cuenta cómo los molineros aprenden a viajar, del agua, las ruedas y las piedras que giran en el molino ♫. Ya hemos oído 4 estrofas; sólo nos queda la última de esta hermosa canción que tiene texto de Müller y música de Schubert. Una canción con un piano que muestra un claro ambiente de paseo y un texto que habla de viajar y vagabundear ♫.

Ya estamos en nuestra cuarta canción ♫. Estas guitarras nos indican que es un tango y que el que va a cantar es ni más ni menos que el maestro, Carlitos Gardel ♫. Si la primera  canción, ‘Orleans’, era triste y serena, la segunda, ‘Babalú’, vacilona y graciosa y la tercera, ‘Caminar’, alegre y perfecta, esta cuarta es sórdida y oscura, malévola y machista, de celos borrachera y muerte, o sea, es una canción peligrosa ♫. Hay que situarse en Buenos Aires: en un bar del arrabal, un hombre le cuenta a otro la desesperación porque le ha engañado su mujer con otro y le dice encima que no se explica cómo no la mató. La moraleja, el consejo final, ya, es el colmo; dice que las mujeres dan muy mal resultado, que no se enamore, que no llore, porque los hombres, son muy machos y no deben llorar. O sea, lo de siempre, aparte de este poco ejemplar mensaje, la letra de Lepera es perfecta y la música de Gardel, bueno, qué vamos a decir, muy bonita. La interpretación, sobrecogedora en sus tres partes, de las cuales la primera y la tercera tienen la misma música. “Tomo y obligo” se titula y es así ♫.

La quinta canción es completamente opuesta a ésta. Es una canción de mañana, luminosa, de inocente alegría. El tema es el siguiente: dos mujeres están hablando y una le dice a la otra que su marido es guapo y bueno, que ni le molesta ni le pega, hace las cosas de la casa y le da de comer a los pollos. Eso además le hace muchísima gracia, se ríe un montón y les dice a los pollos: “cocococodaaa, cocoda, cocoda” y eso es todo ♫. “Il est bel et bon”, es guapo y bueno, éste es el título de esta canción y se canta, es cantada siempre por 4 personas: unas se van imitando a otras. Habéis escuchado que una dice: “il est bel et bon” y contesta otra: “il est bel et bon”, luego “il est bel et bon”, “il est bel et bon”. El caso es que lo mismo lo repiten una detrás de otra, después llega la segunda parte, siempre imitándose las voces ♫. Y todo termina imitando a los gallos, a las gallinas y a los pollos con el “cocococoda cocoda petit poulé, cocoda, cocoda” ♫; al final repite el principio y fin, se acabó. Es una canción francesa del Renacimiento, del siglo XVI, aunque parezca mentira, y la compuso Passereau. Ahora la canta el grupo Clement Janequin ♫.

La sexta canción es la parodia de un anuncio de la radio. Es una canción de humor, cantada en directo, con risas del público y se refiere a un matapolillas llamado Nopol, que cuida la ropa ♫. “Mami, mami, ¡cuántas polillas! No se preocupe señora, matapolillas Nopol cuida su ropa”. Es estrófica, como la canción que oíamos de Schubert, o sea, las tres partes de la canción tienen la misma música con letra diferente y entre ellas hay unos diálogos. Un componente del grupo no quiere que ningún veneno mate a las pobres polillas y convence para que el Nopol, que en la primera estrofa las mataba, en la segunda sólo las desmaye y en la tercera las fortalezca. Ya veis, cosas de la publicidad ♫. Tiene ritmo de swing, bajo (“dum dum dum dum”) y batería (“tstsch tstsch”) y está cantada a 4 voces, como la canción anterior. Tiene partes cantadas, partes habladas con voces de fondo (que hacen “daba daba da”) y otras imitando a un spray (“zzz”), que mata las polillas. En fin, es una divina canción de Les Luthiers ♫.

Y así llegamos al final del programa de hoy. Hemos tenido seis canciones ¿os acordáis? ♫ ♫ ♫ ♫ ♫ ♫, ¿podríais tararearlas? Algunas sí, otras… bueno de todos modos seguro que las recordaréis si alguna vez las volvéis a oír. ¿Sabéis lo que podríamos hacer? Las canciones que más os gusten, intentad explicárselas a vuestros amigos. Les decís cómo son, cómo es la melodía, la letra y después se la ponéis, a ver qué pasa ♫.

Atención a nuestro próximo programa que se titulará “QUERAMOS O NO QUERAMOS, SIEMPRE SONAMOS”, o sea, muchos sonidos que podemos hacer con nuestro cuerpo. Esos que estáis pensando y muchos más ♫.

En los mandos estará, como siempre, el capitán Arévalo.

Hasta entonces os decimos, adiós y adiós, con esta canción de los Beatles que es, una preciosidad.

© Fernando Palacios

Canciones para todos - Fernando Palacios

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